EL ESCRITOR ¿CÓMO ESCRIBIR?

Respecto a las palabras que el escritor usará en sus obras, dice Sabato que estas deben ser las justas y precisas para expresar el vivir profundo y no una mera retórica insubstancial:
"Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras: a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas." (B)
"No es que me repugne lo extenso: me repugna lo extendido, que no es lo mismo." (B)

La belleza formal es importante en una obra literaria, pero no es la meta del escritor. 
"Al gran artista no le preocupa la lindura, ni siquiera la pura belleza. Busca la Verdad, así, con mayúscula. Y la belleza resulta, luego como resplandor de la verdad.  Resplandor a menudo terrible y desagradable." (H)

Esto no implica que el autor no se preocupe y ocupe de la forma. El escritor busca una  expresión especial, una técnica que -más que conseguir belleza-  se ajuste a lo que desea manifestar                                                         "Hay en los auténticos artistas una fanática tenacidad que los lleva a buscar encarnizadamente la expresión ajustada de lo que intuyen.  El Faulkner que reescribió muchas veces EL RUIDO Y EL FUROR, afirmó: El artista sigue trabajando sin descanso y volviendo a recomenzar: y cada vez cree que logrará su fin, que integrará su obra.  No lo logrará, como es natural; y de ahí la razón de que este estado de ánimo sea fecundo.  Si alguna vez lo consiguiera, si su obra llegara a poder equipararse con la imagen que se hizo de ella, con su sueño, sólo le restaría precipitarse desde el pináculo de esa perfección definitiva, y suicidarse." (C)

Ernesto Sabato expone cómo nacen, desde puntos de vista opuestos, los diversos recursos estilísticos y cómo éstos se mezclan debido a la inevitable dialéctica literaria.
"En medio del desastre y del combate, inmersos en una realidad que cruje y se derrumba a lo largo de formidables grietas, los artistas se dividen en aquellos que valientemente se enfrentan con el caos, haciendo una literatura que describe la condición del hombre en el derrumbe; y los que, por temor o asco se retiran hacia sus torres de marfil o se evaden hacia mundos fantásticos.  Pero por efecto de ambas actitudes se produce una proliferación de modalidades técnicas: en un caso provocadas por la necesidad urgente de explorar y describir los abismos que se abren en la catástrofe, abismos que no pueden recorrerse ni expresarse con los viejos instrumentos; y en el caso opuesto, por esa tendencia que tiene toda literatura preciosista a las búsquedas puramente formales.
No hay que creer, sin embargo, que esos tres movimientos permanecen ajenos entre sí. Por el contrario, aparecen entrañablemente vinculados, y no es asombroso que de pronto una técnica inventada por esos orfebres de gabinete haya servido a la otra raza de artistas para descender a los abismos." (C)

El artista contemporáneo ha dejado de lado la narración simple de la realidad; pero no es que haya dejado de ser realista sino que concibe y capta lo real como algo complejo, dinámico y profundo.
"De esta compleja actitud ha nacido la necesidad de recursos técnicos que fueron desconocidos para la novela del siglo XIX, como el simultaneismo de John Dos Passos, el monólogo interior de Joyce, la intersubjetividad de Faulkner, el contrapunto de Huxley.  El siglo XX resulta así el siglo de las grandes innovaciones técnicas, como ha pasado siempre en los grandes virajes de la historia, cuando se ha necesitado expresar una realidad, que no puede ser expresada ya en los moldes que caducan." (A)

En la interioridad del yo se encuentra un tiempo y un espacio singular y subjetivo.  Es por eso que en la narración la disposición temporal y espacial requerirá de nuevas técnicas:
"Al sumergirse en el yo, el escritor se encontró con un tiempo que no es el de los relojes ni el de la cronología histórica, sino un tiempo subjetivo, el tiempo del yo viviente, muchas veces, como dijo Virginia Woolf, en 'maravilloso desacuerdo' con el tiempo de los relojes.  Ya en Dostoievsky empieza a prevalecer, hasta llegar a constituir la esencia misma de novelas como MRS. DALLOWAY fieles registros del tiempo anímico, de su fugaz paso por las criaturas humanas.  Y ese flujo temporal ha impuesto el monólogo interior y a veces el lenguaje asintáctico e ilógico que domina en buena parte de la literatura contemporánea." (A)

 

|

Comentarios

Muy completo el artículo y muy informativo, además de interesante.


Creo que Ernesto Sábato es todo un personaje, un señor de la literatura que merece mucha atención y respeto. 


Muy buena la información en cuanto a semántica y gramática.


http://ernestosabato.bligoo.com/community/activate/687690/da3bd3f403126134dc18661c5c25c436

Responder

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Comentarios recientes

Cerrar