¿Qué se puede decir del lenguaje en Literatura? También se lo plantea Ernesto Sabato en numerosos ensayos, dándonos magistrales respuestas acerca de nuestra lengua castellana y haciendo referencias a otras lenguas:
"¿Y qué podríamos decir del lenguaje? Formidable herencia cultural que no sólo no podemos sino que no debemos negar, pero que como toda herencia cultural es enriquecida por los herederos del genio; y no es poco decir que el castellano de hoy tuvo su mayor empuje en el siglo XIX por obra de creadores americanos como Sarmiento y Martí, así como Darío fue su amo indiscutido a comienzos del siglo XX." (E)
Para Sabato todas las lenguas son iguales: tienen la misma riqueza de expresión, las mismas ventajas y desventajas, las mismas precisiones e imprevisiones:
BARONE: "El diálogo, animado y disperso toma el rumbo de las ventajas y desventajas de los idiomas. Sabato dice que cada lengua tiene las suyas y que es absurdo esa idea frecuente de la mayor riqueza y de la mayor precisión de una lengua: en un tiempo los franceses se vanagloriaban de esa precisión y Voltaire definía el genio de su lengua como una aptitud para decir de la manera más corta y armoniosa lo que otras lenguas expresan con dificultad.
SABATO: "Como por ejemplo, 'qu'est-ce quec'est que ca' que literalmente debería traducirse 'qué es eso que eso es qué eso', y que en un idioma subdesarrollado como el nuestro se dice 'qué es eso', (risas). No hay lenguas lógicas. Todas las lenguas son disparatadas, lo que pasa es que sus disparates pasan inadvertidos para los que aprenden desde chicos. Es cierto, nosotros distinguimos entre 'ser' y 'estar', pero no veo por qué enorgullecerse: hay grandes literaturas, como la francesa y la inglesa que no les ha ido tan mal sin esa ganga." (J)
Debido a las diferencias del lenguaje, la traducción literaria es un problema, puesto que el lenguaje es simbólico, las palabras usadas por el autor a veces no encuentran su idéntica expresión en otro idioma:
SABATO: " Si ya con lenguas indo-europeas es imposible la traducción, podemos suponer lo que será el pasar a lenguas como el chino. En rigor, cualquier traducción es falsa, no hay equivalentes exactos.
"'Amar' en castellano no es lo mismo que en francés.
En francés 'se ama' un bife o el arroz. Creo, Borges, que ni siquiera podría decirse que se puede pasar del castellano al castellano: desde el momento en que el primer conquistador pisó América la palabra 'llanura' tuvo otro significado que en España." (J)
Orlando Barone
Las palabras que en una época tuvieron un sentido determinado, a través del paso de los siglos su sentido irá modificándose, irá evolucionando. Borges y Sabato nos dan un ejemplo de esto:
BORGES: "Además las palabras tienen inicialmente un sentido que el tiempo y el uso van transformando. Por ejemplo, descubrí que el español 'blanco' y que el inglés 'black' tienen el mismo origen. Black quería decir 'sin color', y seguramente 'blanco' también.
SABATO: El luto ha llevado siempre el blanco, hasta que comenzó a usarse el negro en España, creo que en la corte de Felipe II. De modo que confirmaría lo que usted dice sobre la inicial identidad de 'black' y 'blanco'.
BORGES: Sí, porque 'black', tanto en alemán como en inglés, significaba inicialmente 'no color'. También, y eso parecería estar de acuerdo con lo que usted acaba de decir, 'black' se usa para definir un lugar arrasado por el viento, algo triste y descolorido...
SABATO: La idea de muerte relacionado con el no-color, claro, claro. La abolición de la realidad es la abolición de sus colores. Así el blanco o el negro tenían que representar el luto." (J)
En el fondo de todas las valoraciones cualitativas de las distintas lenguas se encuentra una gran verdad: cada lenguaje ha nacido de las necesidades o intereses de un pueblo, al cual sirve como medio comunicativo y con esa misma lengua es capaz de crear literatura.
SABATO: "Las lenguas analíticas me parecen más flexibles. Pero, en fin, yo no sé casi nada de eso, y de lo único que estoy seguro es de que cada hombre se las arregla muy bien con la lengua que mamó, y en esa lengua puede crear una gran literatura la más sutil del mundo. Cada pueblo crea lo que necesita. Claro, de ese modo, en ciertos pueblos africanos hay una palabra distinta para cada pata de un animal, porque entre ellos el animal es de enorme importancia.
BORGES: Creo que en árabe hay cuatrocientas o quinientas palabras relacionadas con el camello. Pero seguramente en inglés debe haber una sola.
SABATO: Es natural: para un inglés un camello es casi una abstracción. Y un beduino se tiene que asombrar, si va a Europa,, de los centenares de palabras que se refieren a un auto. No tiene sentido hablar de riqueza de una lengua en comparación con otra. Tan absurdo como sostener que un auto es mejor que un camello. Por eso es tan difícil traducir." (J)
En conversaciones con C. Catania, plantea sus opiniones respecto del lenguaje: el purismo, el esnobismo y la auténtica necesidad de innovación.
"No me gusta el purismo lingüístico, pero tampoco me gusta el servilismo. Usted ha viajado por América latina, ¿no ha advertido esa tendencia?"
"Con todo habría que diferenciar lo que se hace por esnobismo, que siempre es innoble, y lo que se hace por auténtica necesidad. Yo me rebelo contra el purismo de ciertos académicos, que llega a extremos ridículos y hasta demenciales. Fue el caso de los alemanes durante el nazismo, cuando pretendieron extirpar todo vocablo que no tuviera estirpe germánica. Creo que tienen más de cincuenta mil palabras que derivan del griego, del latín, del celta, del francés...¿Cómo sería posible semejante locura? ¿Cómo explicar el funcionamiento de un televisor con palabras como 'carreta', 'nibelungo', 'cuerno de caza', 'cerveza', 'lanza' y 'combate'?"
"Pero cuando una lengua tiene las palabras que necesita, ¿por qué introducir vocablos de lenguas a la moda? No veo por qué, por ejemplo, un enfermo debe 'chequearse', ya que la revisación médica no la inventaron los norteamericanos: la inventaron desde Galeno hasta brujos de tribu. Lo mismo pasa con la palabra 'estatus'. Sólo un pobre hombre que no tiene 'estatus' puede 'revisarse' en lugar de 'chequearse'. Los italianos inventaron todos los instrumentos del capitalismo moderno en las comunas del Renacimiento, y así es natural que los demás países adoptaran palabras como 'banca', que era el banco de madera en que se hacían los cambios. Los cambistas genoveses, venecianos o florentinos rompían esa banca cuando se quedaban sin fondos, y de ahí viene la palabra 'bancarrota'." (K)
Los primeros académicos de la lengua fueron los romanos, de quienes heredamos las normas del lenguaje; pero éstas fueron siendo violadas en el hablar popular.
"Los romanos, los primeros académicos de Europa, legisladores natos, no resistieron la tentación de legislar también el idioma, y desde entonces la calamidad. Calamidad relativa es cierto, porque nunca la gramática ni la retórica pudieron impedir la aparición de grandes creadores, El mismo Henríquez Ureña nos recuerda que si bien esas disciplinas se propagaron en toda Europa durante la Edad Media, como medio de aprender discursos y poemas en latín, a su lado, impertérritas y vivas, formaban las obras en lengua vulgar, que nada debieron jamás a la preceptiva escolar. Así las Eddas y las Sagas, el Cantar de los Nibelungos y la Canción de Rolando, el Cantar del Mio Cid, el romancero español, los poemas religiosos, las narraciones caballerescas, la poesía de los trovadores provenzales, la Divina Comedia, los sonetos de Petrarca, los cuentos de Boccaccio. Y aunque el Renacimiento trata de imponer las normas de la antigüedad clásica a la cultura moderna y en parte lo consiguió, también muestra H. Ureña que la mayor parte de los grandes escritores fueron rebeldes, de modo que importantísimas obras de la literatura europea se levantan aparte, cuando no francamente en contra, de las ilustres recomendaciones: las epopeyas de Boyardo, Ariosto, el teatro de Shakespeare y Marlowe, el teatro de Lope y de Calderón, y toda la novela, desde Lazarillo y el Quijote hasta el Gulliver y el Cándido." (H)
"En aquella enseñanza se distinguía la poiesis de la tekhne. (...) la preceptiva, disciplina que don Pedro detestaba, denunciándola como el disfraz inofensivo con que se volvía a introducir la vieja retórica latina; inútil disciplina con que los romanos (pueblo, en arte, de imitadores) pretendían enseñar la fabricación de la belleza. Siendo que el arte, repetía H. Ureña, no puede reducirse ni a reglas ni a fórmulas." (H)
En la Cuarta Jornada, habla Sabato sobre la ' vulgarización' y la ' evolución' del lenguaje.
" Los gramáticos temen al desbarajuste idiomático como la policía de hace unos años a una manifestación política. (...) ¿Por qué no se pregunta lo que sucedió en Castilla, en Galicia, en Cataluña con el latín? ¿Qué eran muy educados los porqueros, los hombres de armas, las buenas amas de casa, los posaderos y los gendarmes que cuidaban aquella turbamulta? El despelote idiomático -y, ojo, que esta metáfora no es mía sino de un ilustre especialista en lingüística- reinó soberano por todas partes, y ninguna policía lo pudo impedir. Y así, en medio de semejante desorden, se forjaron los hermosos idiomas de Castilla, de Florencia, de Barcelona, de París, de Provenza. Hermosos porque eran los que servían para expresar los momentos de felicidad y angustia, de vida y de muerte." (K)
"Pero, mientras esta retórica (latina) se enseñaba a palos, se fueron formando en el seno del pueblo las lenguas vivas, las lenguas 'vulgares' de los que no conocían a Cicerón pero sí conocían las penurias personales, las desdichas de sus familias y ciudades, los amores concretos de sus corazones, las necesidades urgentes de sus notarios, precisas y contables. Así vivientes y dinámicas, audaces y alocadas, disparatadas y anárquicas, fueron formándose las lenguas que un día serían el toscano, el genovés, el catalán, el castellano, el provenzal, el veneciano, el siciliano y el gallego. Y así se escribieron no sólo los clásicos documentos notariales, sino también obras maestras y perdurables como la Canción de Rolando, el Cantar de Mío Cid, el romancero español, los poemas religiosos, las narraciones caballerescas, las poesías de los trovadores, los relatos de Boccaccio, los sonetos de Petrarca. En un idioma que no tenía gramática en absoluto. Y el mismo Dante, que cuando escribía para gente culta sus ensayos políticos lo hacía en latín, cuando quiso llegar al corazón de su pueblo escribió su Divina Comedia en el aparentemente grosero idioma de su pueblo." (K)
Sabato aún recuerda y admira las enseñanzas de don Pedro Henríquez Ureña , relativas al uso de la lengua.
"La gramática la veía como el imperfecto conato de una ciencia del Lenguaje, penoso sobreviviente de aquellas normativas latinas en espera de que la lingüística las desaloje para siempre. Los académicos tiemblan ante esta perspectiva, que les parece apocalíptica, imaginando que una lengua sin codificación fatalmente termina en el desorden. Y sin embargo -como señala Bally- hay idiomas de gran popularidad como el armenio y el turco, que no han sufrido mayormente la influencia de la escuela; así como las obras maestras de la literatura griega datan de una época en que la enseñanza gramatical no existía." (H)
"...aquella manera de enseñar mediante los buenos ejemplos literarios, no a través de rígidas normas gramaticales. Decía: 'Donde termina la gramática empieza el arte'; lo que de paso indicaba que era absurdo aplicar las reglas de la Academia a los creadores." (H)
Está en cierta forma en desacuerdo con la Academia de la Lengua por su condición de legisladora del lenguaje:
SABATO: "Sería divertido. A propósito de palabras, ¿qué le parece, Borges, si usted como miembro de la Academia de Letras no pide la abolición de los diccionarios?"
"La lengua la hacen el pueblo y los grandes escritoras, no las Academias." (J)
Y en la entrevista que le hiciéramos Ana María Díaz y yo en Buenos Aires nos declaró:
A.M.D.: "En este personaje de ABADDON, Sabato, usted parece que omitió el acento a propósito..."
SABATO: "Bueno, es una cosa que se me ocurrió,... no es que se me haya ocurrido. Hace mucho tiempo que hay una regla disparatada de la Academia según la cual los apellidos extranjeros hay que acentuarlos de acuerdo con la pronunciación en castellano. Como Sabato se pronuncia Sábato, es esdrújula, entonces se comenzó acentuando, incluso en las imprentas los correctores ponían Sábato con acento; y a mi no me preocupaba que me pusieran Sábato con acento o que lo sacaran. Pero finalmente me dio un poco de fastidio, porque en general no soy partidario de las Academias. Y esa regla tan disparatada; porque en Sábato todavía puede marchar, pero piense usted, ¿cómo acentuar entonces Valery? Supongo que los viejitos de la Academia que hicieron eso no sabían ni francés. Pero fue por fastidio no más, pero no se preocupen cuando quieran meterle el acento pónganselo que no me enojo." (M)
Revela a Catania que el creador literario escribirá con su lengua vital.
"El verdadero creador, por su parte -y la lengua, como dijimos, la hacen el pueblo y los grandes creadores- , se expresará siempre con las palabras que han sido amasadas con las esperanzas y tristezas de su vida y de su nación, con las canciones que acunaron su infancia, con la fonética con que oyó sus primeras muestras de amor o de castigo, con el idioma que mamó, vivió y sufrió a lo largo de su vida. Y con ese lenguaje hará su obra maestra, y no con ningún otro." (K)
¿Qué significa una revolución del Lenguaje, en ese instalarse más allá de la gramática en donde empieza el arte?
SABATO: "Habría que ver qué se entiende por revoluciones del lenguaje. Supongo qué no serán esas supresiones de puntos, comas y minúsculas que están al alcance de cualquier chico, que cree descubrir lo que ya era un lugar común desde Apollinaire. Ni tampoco las dislocaciones de palabras o de sintaxis. Está el ejemplo de Kafka: con una prosa transparente y tradicional dio una visión revolucionariamente nueva de la realidad.
BORGES: Recuerdo una experiencia. Una vez leí un cuento de Kafka en una revista expresionista cuyo nombre he olvidado. Me dije que era raro que hubiesen publicado eso tan chato y trivial especialmente en una revista hecha de extravagancias y neologismos. Claro, luego me di cuenta: el cuento era infinitamente más complejo que los juegos verbales de los otros. Claros yo tenía quince años creo que ahora no cometería ese error. Algo debo haber aprendido...
SABATO: Por eso yo preguntaba que debía entenderse por revolución en el lenguaje. Es la obra entera de Kafka que implica una revolución lingüística. En una obra de trescientas páginas da un nuevo sentido a la palabra 'proceso', ese cliché tribunalicio y anodino. Y le hace producir infinitas reverberaciones metafísicas y teológicas." (...)
BORGES: "...Claro que al mismo tiempo también pueden inventarse palabras nuevas.
SABATO: Pero naturalmente, ¿quién niega eso?." (J)
El escritor necesita revitalizar el lenguaje, sacándolo de la rutina cotidiana, dándole una nueva dosis energética de expresividad recreándolo como primigenio.
"Michaux piensa que lo que siente es, en su mayor parte, incomunicable mediante palabras: 'las palabras son precisamente lo más imperfecto, lo más grosero, lo menos satisfactorio. Gesto, mímica, sonidos, líneas y colores: he ahí los medios primitivos, puros y directos de la expresión.'
E1 poeta tiene necesidad de revitalizar el lenguaje gastado, primitivizándolo. Su problema central es transmitir sensaciones y emociones concretas o individuales con palabras que representan universales, con vocablos que han terminado por ser puras abstracciones y no se emociona a nadie con abstracciones. De ahí la constante recreación de un lenguaje ilógico, imaginativo y figurado. Joyce intenta crear un lenguaje al estado naciente, alterando las significaciones, forzando la sintaxis recurriendo a la onomatopeya.
Pero, desgraciadamente, el lenguaje se desarrolla solicitado por dos fuerzas antagónicas: expresión individual y comunicación.
Al lenguaje abstracto de una época racionalista se opuso el lenguaje nocturno de los surrealistas. Pero a la disolución total que produce este impulso fatalmente termina por oponerse una nueva disciplina, pues aun en las creaciones más subjetivas se requiere un mínimo de poder comunicativo, sin el cual no hay, propiamente hablando, literatura." (B)
La misión del lenguaje simbólico es y será expresar, comunicar la verdad de la existencia humana, aquella compleja realidad llamada vida .
"Un lenguaje que cambia y reemplaza las palabras y los giros gastados, que por ser gastados son psicológicamente inoperantes, por maneras nuevas y llamativas, por combinaciones que atraen por lo inesperado. La misión de este lenguaje no es comunicar las abstractas o indiscutibles verdades de la lógica o de la matemática sino las verdades de la existencia, vinculadas a la fe o a la ilusión, a la esperanza o a los terrores, a las angustias o a las convicciones apasionadas." (C)
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