NOVELA DE SÍNTESIS... NOVELA TOTAL

"Buena parte de la novela del siglo pasado fue una novela de lo externo, de las cosas, del tiempo y del espacio físico. Ya fueran naturalistas o impresionistas, los pintores y escritores se ocupaban del mundo externo." (H)

Sabato postula que del objetivismo novelesco del siglo XIX, se pasó al subjetivismo neto en la primera mitad del siglo XX, y ahora corresponde una novela de síntesis dialéctica, que incluya a ambas
"Nuestra época ha sido una nuevo exaltación del yo. Una novela de Faulkner se llama MIENTRAS YO AGONIZO. Otra, EL RUIDO Y EL FUROR pues ya no es necesario, ni siquiera conveniente, que el mundo sea relatado por un novelista omnisciente y omnipotente sino que puede ser, como dice Shakespeare que es la vida,
...un cuento
contado por un idiota, lleno de sonido y furor."  (H)

"La palabra novela representa hoy algo bastante diverso a lo que representaba en la pasada centuria.  Y no es tanto que el escritor no pueda trascender su propio yo, para realizar una descripción objetiva de la realidad: es que no le interesa más. 0, por lo menos, no le interesaba hasta hace muy poco tiempo, en que ha comenzado a surgir una nueva síntesis espiritual a que asistiremos como superación de la crisis contemporánea."  (41)

Cinco son los factores que han hecho posible y han impulsado el surgimiento de la nueva novela total:
"La ficción novelesca, no la simple narración de aventura sino la novela de caracteres y problemas, es un hecho peculiar de esta civilización occidental. ¿Por qué otras culturas no dieron lugar a este singular fenómeno?  Creo que han intervenido los siguientes factores:
1.- El racionalismo, que al desconocer las potencias irracionales y al relegarlas a un mundo inferior, provocó finalmente su reaparición en el dominio de la fantasía.
2.- El cristianismo, que al rechazar hacia las regiones inferiores los instintos básicos del hombre, al quebrar la plácida armonía del hombre pagano con el cosmos, crea la conciencia intranquila (...)
3.- La tecnocracia, que al convertir al hombre en cosa y al amontonarlo en grandes ciudades acentuó la soledad y como consecuencia, provocó la necesidad de una comunicación auténtica mediante la ficción.
4.- La inestabilidad social, que al producir un sistema fluido de clases (a la inversa de lo que sucede en una sociedad de castas religiosas, o en una comunidad primitiva de clanes, o en una comunidad que, como la medieval, es invariable) acentúa el sentimiento de transitoriedad del ser humano, su angustia, su problematicidad y su resentimiento.
5.- La mecanización de la palabra, que al reemplazar el relato oral por el libro leído en soledad permitió la profundización y el análisis de los problemas: análisis e introspección que por otra parte resultaron de la creciente soledad y de la mentalidad analítica de esta cultura científica." (C)

La novela siempre ha sido y es una manifestación de las ambivalencias inherentes al hombre.
"La auténtica rebelión y la verdadera síntesis no podía provenir sino de aquella actividad del espíritu que nunca separó lo inseparable: la novela.  Que por su misma hibridez, a medio camino entre las ideas y las pasiones, estaba destinada a dar la real integración del hombre escindido; a lo menos en sus más vastas y complejas realizaciones.  De estas novelas cumbres se da la síntesis que el existencialismo fenomenológico recomienda.  Ni la pura objetividad de la ciencia, ni la pura subjetividad de la primera rebelión: la realidad desde un yo; la síntesis entre el yo y el mundo, entre la inconciencia y la conciencia, entre la sensibilidad y el intelecto. Es claro que esto se ha podido dar en nuestro tiempo, pues, al quedar libre la novela de los prejuicios cientificistas que pesaron en algunos escritores del siglo pasado, no sólo se mostró capaz de dar testimonio del mundo externo y de las estructuras racionales, sino también la descripción del mundo interior y de las regiones más irracionales del ser humano, incorporando a sus dominios lo que en otras épocas estuvo reservado a la magia y a la mitología."  (D)

La cultura burguesa occidental fue la iniciadora del culto a la razón, la que instauró la supremacía del racionalismo ante cualquiera otra posición.  Por eso la novela debe rescatar las manifestaciones integrales del hombre:
"En París está el epicentro de esta cultura (burguesa occidental) caracterizada por un racionalismo extremo y una sobrevaloración de los valores conscientes en relación a los valores inconscientes.  Ahora bien, en los países periféricos no se ha dado esta escisión entre lo mental y lo intuitivo, esta profunda división entre lo racional y lo tradicional. (...)  Tal vez por eso, las mejores manifestaciones del espíritu son aquí las integrales, las que se dan a través de la novelas que es, como dije al comienzo, un género totalizador,..." (I)
"La filosofía es incapaz de realizar la reintegración del hombre, deshecho por una civilización escisora.  Esa tarea es propia de las novelas cumbres.  Y en esto no se hizo sino llevar hasta las últimas consecuencias lo que siempre constituyó su natural vocación ya que desde sus mismos comienzos manifestó una tendencia totalizadora: piénsese en el Quijote..." (C)

Uno de los atributos de la novela es su irracionalismo, un desorden intelectivo e ilógico.  Y otro de los atributos es su capacidad para manifestar las ideas, el pensamiento del hombre.  Ambos atributos unidos indisolublemente:
"...en el caso de la novela es impertinente pedir el orden intelectivo que es propio de la lógica y la ciencia, ya que los seres humanos nada tienen que hacer con el principio de identidad o con el principio de contradicción.  El irracionalismo es, pues, un atributo específico de la novela y un indispensable indicio de realidad." (C)
"Puesto que si esta tesis que vengo desarrollando es correcta, la novela no solamente no debe prescindir de las ideas, sino que debe ser la única forma en que las ideas pueden manifestarse, de modo cabal, unido entrañablemente al mundo irracional.  Cuando el hombre era una integridad, y no una colección  de miembros arrancados, la poesía y el pensamiento constituían una sola y misma manifestación del espíritu.  Bien dice Jaspers: desde la magia de las palabras rituales hasta la representación de las festividades, pasando por las invocaciones y plegarias, la poesía pertenecía indivisiblemente a todo ser humano.  Y la primera filosofía la primigénita indagación del cosmos, aquella aurora del conocimiento manifestada en los pensadores presocráticos, ¿qué es sino una bella y profunda expresión de la actividad poética?." (I)

La novela da cabida a la síntesis dialéctica .
"Pues únicamente la novela puede dar cabida integral al pensamiento puro, a los sentimientos y pasiones, al sueño y al mito.  En otras palabras: una auténtica antropología (metafísica y metalógica) sólo puede lograrse en la novela, siempre claro está, que ensanchemos el género (...)." (C)

"...se puede decir que el destino definitivo de este género es el de dar una visión totalizadora desempeñando a la vez el papel que en otro tiempo tuvieron la narración y la epopeya, el mito y la poesía, las confesiones y el ensayo." (C)

La base filosófica de la gran novela total es, en la teoría de Sabato, el "neorromanticismo fenomenológico":
"Concepción que si no fuera por la barbarie y la grandilocuencía de la expresión habría que denominar 'neorromanticismo fenomenológico' y que constituiría la base filosófica de la gran novela total, capaz de dar la Summa de la realidad.  Con lo cual se terminarían todos los falsos dilemas en que se ha venido agotando inútilmente la teoría de la novela: la novela 'psicológica' contra la 'social', como si pudiera haber una novela que no sea psicológica, que no se refiera al hombre, y como si un hombre pudiera no ser social; la novela de 'ideas' contra la novela 'corriente' como si una novela por trivial que sea pudiera estar desprovista explícita o implícitamente de ideas; la novela 'subjetiva' contra la 'objetiva', como si pudiera concebirse la existencia de novelas desprovistas, de un modo directo o subrepticio de subjetividad." (D)
"...los grandes pensadores románticos alemanes, tuvieron una gran intuición: que el hombre debería ser tomado en su unidad, en lo que quizás hoy se llamaría su 'estructura'.  El concepto de 'organicidad' de los románticos alemanes, pues bien, creo que ésta última etapa decisiva, la ejecuta la única creación del hombre que puede abarcarlo todo: la novela.  No puede serlo la pintura, ni la música, sino este arte paradójico, un arte que empieza por colocarse fuera del 'arte'.  Fíjese, ¿por qué se habla siempre de 'artes y letras'?  Con esto se dice que la literatura es un género especial, un poco híbrido, un poco confuso, un poco lateral del arte. Con un pie está en la estética y con el otro en el pensamiento.  Por eso también creo que la novela -me refiero siempre a la gran novela de hoy- no puede ser una simple narración.  Es una visión del mundo.  Toda una Weltanschauung, pero que debe incluir todo el mundo misterioso, enigmático y nocturno, del inconsciente." (I)

De todo lo escrito, se deduce que son tres las misiones de la novela.
"La novela, colocada como está entre el arte y el pensamiento, desempeña todavía una triple y trascendental misión: la catártica, ya intuida por Aristóteles; la cognoscitiva, al explorar regiones de la realidad que sólo ella puede llevar a cabo; y la integradora de una realidad humana desintegrada por la civilización abstracta." (D)

En LA LETRA Y LA SANGRE de Carlos Catania  responde Sabato.
"-Sí. La auténtica rebelión y la verdadera síntesis no podía provenir sino de aquella actividad del espíritu que nunca separó lo inseparable: la novela. Por su misma hibridez , a medio camino entre las ideas y las pasiones, está destinada a dar la real integración del hombre escindido; al menos en sus más vastas y complejas realizaciones." (K)

Sabato  define o describe la novela de síntesis o novela total, en una entrevista que le hiciera el crítico alemán Günter Lorenz:
LORENZ "¿Y usted cree que la novela alcanza otros resultados más directos, que pueden ser, en consecuencia, más útiles para el hombre?
SABATO: Exactamente, Lorenz.  Por su capacidad totalizadora, por la misma hibridez que tiene la novela -fíjese que la novela está en la mitad del camino entre las ideas y las emociones- la novela está destinada a dar la síntesis.  Al menos, claro está, en las más vastas y profundas creaciones.  No quiero decir que cualquier novelista lo logra.  Pero en esas novelas cumbres, piense en esas novelas de las décadas anteriores, en LA MONTAÑA MÁGICA de Thomas Mann, o en ULISES de Joyce, se da la integración de la conciencia y de la inconsciencia de la intuición y del concepto, de las pasiones y de las ideas.  Es decir, no se manifiesta el mundo sin el Yo y el Yo sin el mundo.  Está lo objetivo y lo subjetivo, está todo integrado.  Fíjese que siempre la novela tuvo esa inclinación totalizadora, pero no se ha podido dar cabalmente hasta nuestra época, al quedar libre, precisamente, de los prejuicios de la ciencia.  Claro, la ciencia gozó de tanto prestigio en el pasado, sobre todo en el siglo XVIII y XIX, que influyó todo, incluso a sus propios enemigos; porque en definitiva, la novela es por naturaleza enemiga de la ciencia. (...) El pensamiento científico aparece en Balzac a cada momento y lo mismo -la idea candorosa- por otro lado, de hacer novelas experimentales, que es muy fuerte en Zola.  En fin, de todos modos, recién hoy, cuando filosóficamente hemos superado esta idolatría científica, los grandes autores pueden realmente presentar por primera vez esta visión integradora del hombre.  Hoy no sólo la novela está en condiciones de dar testimonio del mundo externo y de las estructuras racionales, sino que puede expresar también el mundo interior.  Pues además de los aspectos que eran propios de la novela del siglo pasado, incorporan hoy dominios que en otros tiempos estuvieron reservados a la magia y a la mitología. (...)  Y eso tiene su significación, porque a medida que se desarrolló esta cultura racionalista, a medida que la mitología y los fantasmas modernos fueron echados a puntapiés por la puerta, con la ayuda de la filosofía ilustrada, que sólo creía en la razón, esos fantasmas que viven eternamente en el ser humano, entraron por la ventana en la forma de la novela.  La novela es así, un fenómeno de Europa o del ámbito de la cultura europea, a la cual pertenecemos, y es el correlato exacto de nuestra cultura occidental. En fin, la novela totalizadora es la culminación de este género que empieza más o menos con Cervantes"  (I)

LORENZ: (...) Usted atribuye a la novela algo así como un rol redentor para el hombre, y, si bien he entendido, niega a la ciencia y a la filosofía, al pensamiento abstracto, la capacidad para desempeñar ese rol, para este proceso de redención...
SABATO: Exacto, Lorenz.  Justamente es lo que quería decir.  La ciencia y el pensamiento abstracto guardan del hombre sólo la parte que abarca lo mental, y son por eso escisores por naturaleza.  En cambio la novela, como ya dije es un género con dos fases, participa del mundo luminoso como del mundo oscuro.  Y puede darnos, y en realidad nos está dando, la gran síntesis. La novela tiene hoy, no sólo la misión de expresar o revelar la crisis de nuestro tiempo, sino que está realizando una auténtica obra de salvación del hombre concreto.  A mi modo de ver, éste es su sentido trascendente y antropológico. (...) la labor máxima del espíritu humano, que es el rescate de la criatura integral, está a cargo, precisamente de la novelística." (I)

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